Documento sin título
Share/Save/Bookmark

Tue22052012

Last update02:31:56 PM GMT

La serie "Toledo", vista por los extras

Usar puntuación: / 1
MaloBueno 
Modificar el tamaño de letra:
Javier Moreno (sentado), Javier Malagón (a la derecha) y Ramón González).

La serie “Toledo” no está relacionada con la ciudad sólo por el nombre. Más de 200 extras de aquí participan en esta producción que se emite en Antena-3 los martes por la noche. Entre los figurantes hay ingenieros, arquitectos, profesores y una variada gama de profesionales que interpretan a nobles, eruditos, guerreros, criados y damas de la corte. Para ellos, el rodaje está siendo una experiencia divertida que les supone, además, un pequeño plus económico. Algunos tienen una aquilatada trayectoria como extras en otras series y películas.

Al día siguiente de la emisión del primer capítulo de la serie “Toledo, cruce de destinos”, a Javier Malagón, un ingeniero agrícola en paro de 29 años, le decían en muchos sitios de la ciudad que le habían visto la noche anterior en televisión. Algunos le buscaron expresamente, hasta que dieron con él en una escena rodada en el Castillo de Guadamur, cuando los guerreros deciden volver a Toledo.
Unos le habían visto una vez, otros, varias veces, más incluso de las que salía. “Una de las cosas que me ha llamado la atención es las ganas que tiene de verte en pantalla la gente que te conoce”, explica Malagón, que posee cierta experiencia como extra, ya que ha participado en series como “Aída” o “Cuéntame”.


Al arquitecto Ramón González, quien se presentó al casting atraído, entre otras cosas, por cómo iban a ser los decorados, también le han sucedido jugosas anécdotas por su participación en la serie. “Unas amigas me buscaron en el primer capítulo y como no me encontraron supusieron que yo estaba en la escena de la chica desnuda en el Palacio de Galiana escondido detrás de un seto”, explica con sentido del humor González, quien pone énfasis en la diferencia que existe entre un figurante y un actor. Este arquitecto ha tenido igualmente muchas experiencias como extra en otras producciones.


Por su parte, al profesor de italiano Javier Moreno, creador de la página de Facebook “Figurantes y Figurantas de Toledo”, donde se informa de las ofertas que cuelgan las productoras para los extras, le ha llamado la atención que cada día del rodaje son “tres minutos de la serie”. A Moreno, que ha participado también como figurante en “Tierra de lobos” e “Hispania”, le encanta el compañerismo y la excelente atmósfera que ha habido en esta producción. “Yo he hecho varios amigos e incluso hemos quedado los extras de la serie para irnos de copas por ahí”, dice con convicción.


Mirando detenidamente el porte de Moreno, González y Malagón, el primer pensamiento que viene a la mente es felicitar a la directora del casting, Pilar Moya, ya que los tres transmiten perfectamente la imagen de personajes de la Edad Media, son gente que vistos con el traje de época cuadran estupendamente con aquel periodo histórico.

Cuando se presentaron  al proceso de selección, en la Sala Thalia del Polígono, ya les dieron esperanzas de que les eligirían. A Moreno le comentaron que “te veo de noble o de escribano: no te afeites”, a Malagón le dijeron que “por peinado y perilla das bien” y a González le pusieron el primero en la lista por si fallaba alguien, algo que sucedió el primer día, por lo que tuvo que trasladarse al Puente de Alcántara.


Los tres han participado varios días en el rodaje y pueden seguir haciéndolo, ya que la serie va a continuar filmándose hasta marzo. “Son trece capítulos y llevamos ocho” explica a este semanario Pilar Moya, quien se hace eco de la buena audiencia que han tenido las dos primeras entregas de “Toledo”, pero asegura que todavía nadie les ha dicho que vaya a haber una segunda parte. Los escenarios toledanos en los que han rodado, hasta el momento, son el Puente Alcántara, el Palacio de Galiana y también el Castillo de Guadamur.


Los interiores, por el contrario, se filman en Fuenlabrada (Madrid) y otras escenas de exteriores en Pedraza (Segovia). “Una de las críticas que tengo que hacer a la serie es que no se ve mucho Toledo”, subraya Ramón González. “Sólo el Puente de Alcántara y el Palacio de Galiana”, apostilla.

A estos tres extras toledanos les encanta el cine, y esa pasión les empujó a meterse en el mundillo de los figurantes, donde ya tienen cierto recorrido.
Además, les supone un pequeño plus económico, ya que en “Toledo” se cobran un mínimo de 30 euros al día, 50 si se va con asiduidad e incluso 60 o 90 sin son escenas de acción o se dicen frases. No obstante, Ramón González afirma que a él concretamente le cuesta dinero. “La pequeña bonificación no me compensa un día de mi oficio, pero me divierto y creo que este trabajo tiene una vinculación íntima con la creatividad y expresividad de mi profesión”, explica. “Yo estoy desempleado y es un dinero que me viene bien”, subraya Malagón. “A mí también me viene bien”, añade Javier Moreno, quien empezó a meterse en este mundillo por su afición por el cine y por una hermana que trabaja en esto.

Lo cierto es que los extras tienen días mejores y peores. “A veces, llegas un día a las ocho y a las once has terminado”, explica Malagón. “Puede pasar que te tires un día entero allí y no entres en ninguna escena, aunque al final cobres. Hay muchos tiempos muertos” señala Moreno.


También ha sucedido, aunque no a ellos, que te tires once horas con una armadura de veinte kilos, como le pasó a algún toledano en el rodaje de Fuenlabrada. Son gajes del oficio. Ser extra tiene como pequeño aliciente que entran en contacto con los actores a los que están acostumbrados a ver en el salón de su casa. Por ejemplo, han podido estar con Álex Angulo, Edouard Farelo y Maxi Iglesias, de “Toledo” y con Ángela Molina en el rodaje de “Miel de naranja”, de Manuel Gutiérrez Aragón, que se hizo en la finca “Los Lavaderos”, en la capital regional. Ángela Molina les cayó especialmente bien por su cercanía. En otras series, como “Aida”, es menos posible el contacto con los actores, porque el rodaje está estructurado de manera diferente.


Los tres han estado presentes en series y programas muy importantes de este país, aunque alguna vez han rechazado un trabajo por las consecuencias que podría acarrear. Es el caso de Ramón González, quien decidió no participar en “De buena ley”, donde los casos son reales pero los protagonistas, actores. “Te obligan a enfadarte mucho y a hacerlo con mucho realismo. Conozco a una chica que fue y perdió luego clientes en su negocio. No fui porque pensé que yo también podía perderlos en mi oficina”. Y es que la gente te asocia luego con el personaje que has representado en el programa, y son siempre asuntos muy polémicos. No reparan en que sólo es una interpretación.

Prev Next Page:
Share/Save/Bookmark