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Cospedal se consolida como número dos de Rajoy

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Cospedal con Rajoy en la campaña electoral de las generales, que se abrió en Toledo
Cospedal con representantes de Nuevas Generaciones
El 22 de mayo Cospedal ganó las elecciones autonómicas
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Ella estuvo a su lado en las circunstancias más difíciles y él no podía sino premiar esa lealtad en los momentos dulces. Así pues, no es de extrañar que el presidente del PP, Mariano Rajoy, vuelva a contar con María Dolores de Cospedal para ocupar la secretaría general de su formación política. Será en el XVII Congreso Nacional que se celebrará en Sevilla. La también presidenta de Castilla-La Mancha se consolida como número 2 del partido que ha adquirido las mayores cotas de poder de la democracia.

Ella misma anunciaba esta semana lo que ya era un secreto a voces en los mentideros políticos: “cuento con la confianza de Mariano Rajoy para seguir siendo secretaria general del PP”. Así pues, María Dolores de Cospedal será proclamada nuevamente secretaria general de su partido en el Congreso que desde este mismo viernes y hasta el domingo,19, se celebrará en Sevilla.
El cónclave ‘popular’, cuyo lema es ‘Comprometidos con España’, se presenta como uno de los más tranquilos del partido a nivel interno. El PP acumula poder no sólo a nivel nacional, sino en buena parte de las autonomías y municipios y se espera que la candidatura de Rajoy, la única que concurre, sea respaldada por la inmensa mayoría. El número total de compromisarios que acudirán al cónclave de Sevilla será de 3.172, de los cuales 2.500 son electos.

En este Congreso se dan circunstancias muy distintas a  las del cónclave de Valencia, en junio de 2008, en el que Cospedal se convirtió en la gran sorpresa al ser nombrada secretaria general.  Entonces Mariano Rajoy, que acababa de perder por segunda vez las elecciones generales ante el socialista Rodríguez Zapatero, otorgó toda su confianza a una de las jefas regionales que más le  había apoyado en los amargos momentos de la derrota, cuando su liderazgo era cuestionado en distintos ámbitos de su partido. Desde entonces, María Dolores de Cospedal  ha sido la mano derecha de Rajoy.

Desde aquel Congreso de Valencia, han sido muchas las circunstancias que han concurrido a que la estrella de Cospedal siga brillando. La principal, sin duda, haber arrebatado el poder a los socialistas en Castilla-La Mancha, una Comunidad Autónoma en la que el PSOE llevaba gobernando casi tres décadas. Y lo consiguió en un ambiente hostil, con los reiterados ataques del entonces presidente Barreda y los suyos a su doble condición de presidenta regional y secretaria nacional del PP. Cospedal fue acusada en multitud de ocasiones de haberse plegado a la dirección de su partido y de no haber defendido con firmeza los intereses de la región. También sus elevados emolumentos (superiores a 240.000 euros anuales) fueron motivo de críticas y ataques por sus adversarios.
Sin embargo, nada impidió que el 22 de mayo Cospedal consiguiera la victoria en Castilla-La Mancha.

Desde entonces,  la flamante presidenta ha tenido que hacer frente a un camino que no ha sido precisamente de rosas. No se ha cansado de repetir desde que accedió a la máxima responsabilidad en la Junta de Comunidades que la "herencia" que han dejando sus predecesores ha sido peor de lo que esperaba. Ella, con mano firme, ha hecho frente a una situación económica alarmante, que le ha obligado a tomar medidas, como las incluidas en su Plan de Garantía de los Servicios Sociales de Castilla-La Mancha, que no han sido bien acogidas por los colectivos afectados, entre ellos los docentes, que convocaban movilizaciones y huelgas ya a principio del presente curso ante el incremento de sus horas lectivas.

También usuarios de servicios sociale e incluso médicos, han mostrado su preocupación ante los “recortes” que, en su afán de austeridad, ha puesto en marcha la presidenta, quien, por cierto, ya ha hecho una crisis de Gobierno.
Pero Cospedal no sólo ha conducido con mano firme su comunidad, sino que ha seguido ocupando un especial protagonismo a nivel nacional como le corresponde al ser número dos de su partido. Ella estuvo en el balcón de la calle Génova ese 20 de noviembre en el que Mariano Rajoy logró, por fin, ganar las elecciones generales.  Ahora, en el Congreso de Sevilla, se le dará todo el poder para controlar el aparato del partido, en un momento en el que el presidente debe centrarse en las labores propias del Ejecutivo.


De hecho, ya se ha convertido en adalid de la reforma laboral aprobada por el Gobierno de Rajoy, una reforma que ha sido contestada con dureza por parte de las centrales sindicales. Pero Cospedal no se arredra ante nada. El pasado lunes, en una agria entrevista en TVE, la secretaria nacional del partido en el Gobierno se mostraba convencida de que el PP "es el partido que mejor defiende los intereses de los trabajadores de este país". Días después, arremetía contra los sindicatos, criticando  el cambio "radical" que se ha producido en estas fuerzas sociales que ahora salen a protestar "de manera más evidente", precisamente cuando hay una reforma laboral. "Nunca hemos oído a los sindicatos defender a los parados; defienden unas posturas pero no tengo claras que sean las mejores para los trabajadores", afirmaba.  

El pasado domingo, en un acto con la organización juvenil de su partido en Toledo criticó el elevado número de paro que sufre este colectivo y animó a los miembros de Nuevas Generaciones a difundir la reforma laboral del Gobierno de Rajoy.
Respecto al Congreso de Sevilla, Cospedal ha dicho que el PP tendrá que demostrar, que sabe "acertar" en sus decisiones y que tiene una actuación "ejemplar" en la gestión y en los comportamientos políticos. A su juicio, el PP "lo que tiene que hacer es no vivir en las mieles sino en la responsabilidad, conscientes de que la sociedad española está pendiente de lo que hagamos, y eso no te puede hacer caer en la autocomplacencia".

Sobre el hecho de ser a la vez presidenta de Castilla-La Mancha y secretaria nacional de su partido, Cospedal, en una entrevista en Radio Castilla-La Mancha decía “lo hago porque quiero, ser secretaria general del partido puede ayudar mucho también a los intereses de Castilla-La Mancha".
Al PSOE no le gusta esa doble condición. El secretario de Organización socialista, José Manuel Caballero, considera que es perjudicial para la comunidad, porque  “sú única preocupación es su trabajo en la dirección nacional del PP".

Según Caballero,  “para afianzarse en la dirección del PP", la presidenta ha tomado "decisiones perjudiciales" para Castilla-La Mancha. “Nos gustaría que Cospedal, en vez de vender a Castilla-La Mancha para consolidar su puesto en el PP, defendiera la región en el seno del PP nacional y desde luego en el Gobierno".

 

Por el contrario, el portavoz del PP en las Cortes, Francisco Cañizares se muestra encantado ante la continuidad de Cospedal como número dos del PP.   “Es la secretaria general que ha llevado a la organización a los éxitos alcanzados en las últimas convocatorias electorales, a tener el partido más fuerte de España y a tener la situación de éxitos electorales mayor que ha conocido el Partido Popular (…) No había ninguna razón para que no continuase ese tándem Rajoy - Cospedal".
Cañizares vaticina que esa contiuidad será "muy positiva" para Castilla-La Mancha.

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