Los ayuntamientos de Quintanar, La Puebla de Montalbán, Fuensalida y Navahermosa -los dos últimos ya cerrados este mes- no han solicitado renovar el convenio con la Junta para mantener abiertos los centros de la mujer que hasta ahora funcionaban en sus pueblos. Los dirigentes municipales aseguran que de momento no pueden asumirlo económicamente y confían en poder reabrirlos en cuanto la situación mejore. Bargas cierra hasta que se apruebe la nueva subvención. Por otro lado: las protestas y el desconcierto de cientos de mujeres que se quedan sin el servicio en sus pueblos.
En el Instituto de la Mujer de Castilla la Mancha están valorando ya los proyectos de ayuntamientos y otras entidades públicas y privadas para gestionar este año centros de la mujer en convenio con la Junta. El viernes 20 de enero terminó el plazo para presentar las propuestas, que han tenido que adaptarse a las nuevas condiciones establecidas por el Gobierno regional, entre otras una reducción de profesionales en casi todos los centros.
En la provincia de Toledo 19 ayuntamientos han presentado sus proyectos para optar a la subvención de la Junta y mantener abiertos los centros de la mujer que ya gestionaban. “El servicio ha sido imprescindible para el progreso de las mujeres, para avanzar en la igualdad y en la libertad en Noblejas. Nosotros teníamos muy claro que dejarlo era un paso atrás y ni nos lo hemos planteado”, señalaba esta semana Agustín Jiménez, el alcalde de Noblejas, para justificar por qué ellos optan a seguir con su centro de la mujer abierto.
Parecida opinión la de la concejala de Servicios Sociales de Villacañas, Nieves Díaz Rullo. “Es un servicio muy consolidado, que atiende más de mil casos cada año y que ha contribuido al bienestar de las mujeres en esta comarca. Es eficaz tal y como ha venido funcionando. Todas las áreas son importantes. En 2011, el centro ayudó a crear 14 empresas constituidas solo por mujeres y ha sido vital en el desarrollo del tejido asociativo de las mujeres”.
A otros cuatro ayuntamientos toledanos les han podido las dificultades económicas y no se han presentado a la nueva convocatoria. Fuensalida y Navahermosa ya no aceptaron la prórroga para enero del convenio de 2011 que propuso la Junta y los centros de la mujer de ambos municipios ya no han abierto este mes. Los de Quintanar y La Puebla de Montalbán cerrarán el 31 de enero.
También lo hará el centro de la mujer de Bargas, aunque en este municipio solo hasta que la Junta apruebe el proyecto que ha presentado el ayuntamiento y la subvención para ejecutarlo este año.
En los demás ayuntamientos y centros esperan que la convocatoria esté resuelta a lo largo del mes de febrero y confían en que entre tanto la Junta vuelva a prorrogar el convenio de 2011, al igual que ha hecho durante el mes de enero. El alcalde de Consuegra, Benigno Casas, pedía esta semana que las dudas se resuelvan cuanto antes. “Muy a nuestro pesar, hemos tenido que volver a comunicar el despido a las 4 trabajadoras del centro por si el convenio no se prórroga”.
A mediados del pasado diciembre, cuando la directora del Instituto de la Mujer de Castilla la Mancha, Teresa Novillo, explicó por carta a los alcaldes que no se renovarían los convenios para los centros de la mujer en 2012 -sin más- casi todos los consistorios enviaron precipitadamente cartas de despido a los trabajadores de estos servicios para respetar el aviso obligatorio con 15 días de adelanto y que sus contratos quedaran extinguidos a comienzos de enero.
En Torrijos llegaron a cerrar durante unos días para compensar las vacaciones que aún correspondían a las trabajadoras, con la idea de que no habría más subvenciones y el centro iba a cerrarse definitivamente. Y así estuvieron, hasta que la Junta comprometió un nuevo convenio días después ante el revuelo originado y decidió prorrogar un mes el convenio de 2011, con la posibilidad de una nueva prórroga en febrero.
Ahora, el desconcierto continua en los pueblos que se quedan sin centro. “Ha sido una decisión muy difícil, pero hemos creído que cerrarlo temporalmente era lo más coherente. Hasta ahora el centro de la mujer estaba atendido por cinco profesionales; con el nuevo convenio la Junta solo pagaría a dos y así no podría funcionar igual. Se trata de una competencia regional que este ayuntamiento no puede seguir asumiendo y menos si el convenio no se paga puntualmente”, explicaba esta semana María Plaza, concejala de comunicación de Fuensalida.
El centro de la mujer de este municipio tenía a finales de diciembre 400 expedientes abiertos de mujeres de la localidad y de otros 13 pueblos del entorno a los que prestaba servicio. La concejala advierte que intentarán resolver el 95% de los casos que llevaba el centro a través de los servicios sociales municipales, que cuentan con 5 profesionales y derivarán el resto al centro de la mujer de Torrijos, cuyo ayuntamiento sí ha solicitado finalmente continuar con el servicio.
También en Quintanar de la Orden van a intentar suplir con una trabajadora municipal la atención a las usuarias del centro, al menos para orientarlas hacia dónde pueden dirigirse. “Nosotros no discutimos el servicio como tal, pero estamos asfixiados económicamente”, advierte el alcalde Carlos Madero, que deja la puerta abierta a la reapertura del centro en cuento tengan posibilidades, como insisten en los otros pueblos.
El Gobierno regional no ha pagado la parte que le correspondía -las nóminas de los trabajadores- para mantener los centros de la mujer desde mediados de 2010 en la mayoría de los casos. Y esa demora ha obligado a los ayuntamientos a adelantar todo ese dinero para que los profesionales no se quedarán sin cobrar. Al ayuntamiento de Quintanar, por ejemplo, le supuso en 2011 anticipar de sus fondos 126.000 euros para mantener el centro abierto. “No podemos asumir más deuda”, señala el alcalde.
La misma explicación en Navahermosa. La alcaldesa, Carmen Sánchez, advierte que dada la situación económica no les ha quedado más remedio que priorizar. “No podemos dejar desasistidos a los mayores de este pueblo que tienen muchas más dificultades para desplazarse a otros municipios o a los discapacitados; ni podemos subir impuestos en un pueblo de 4.328 habitantes con más de 500 parados. Tampoco podemos tener a trabajadores a los que no podemos pagar. Reconozco el valor del centro de la mujer, pero en este momento no podemos mantenerlo, es una cuestión de dar viabilidad al ayuntamiento, desde el que, por otra parte, vamos a intentar que ninguna mujer se quede desprotegida, con la guardia civil, la policía local y los centros de otros municipios".
El centro de Navahermosa era referencia para 22 pueblos más del entorno. Ninguno ha colaborado nunca en su mantenimiento ni han querido sumarse ahora a un proyecto conjunto que les propuso Carmen Sánchez para mantenerlo entre todos, advierte ella.
MENOS PROFESIONALES EN CASI TODOS LOS CENTROS
Hasta ahora los centros de la mujer disponían de entre 4 y 5 técnicos cuyo salario afrontaba la Junta casi en su totalidad; aunque las condiciones y sueldos variaban de unos a otros en función de lo que decidía cada ayuntamiento, que era el encargado de contratarlos, ofrecer las instalaciones y mantenerlas.
Con el nuevo convenio el número de profesionales de cada centro dependerá de la población de referencia que atienda. Si es menos de 10.000 personas, el Gobierno regional pagará solo a dos profesionales: uno para el área jurídica y otro para la psicológica. Hasta los 15.000 podrán disponer de 3 técnicos; 4 para atender una población de hasta 50.000 y 5 si supera este número. Solo Toledo y Talavera podrán disponer del máximo en la provincia toledana.
Algunos ayuntamientos, para evitar la reducción de profesionales y con ello las prestaciones, ha decidido ampliar su ámbito de actuación, como el de Corral de Almaguer, que ha presentado un proyecto a la Junta para asumir las prestaciones de Quintanar, Villanueva de Alcardete y La Puebla de Almoradiel, además de Lillo y Cabezamesada, que ya atendían. Si la Junta lo acepta, podrían pasar de tener 2 a 4 técnicos. Por el centro de Corral pasaron 243 mujeres en 2011, a quienes se prestaron 1.532 consultas.
En Consuegra también han pedido asumir la atención de Urda y de Turleque y con ello ampliar su actuación a 15.000 personas.
Como alternativa, los centros pueden disponer de algún técnico más, pero a costa de reducir las 32 horas semanales que les corresponden a cada fijo. Es lo que proponen hacer en los centros de Mora, Sonseca o de Calera y Chozas: repartir las horas para poder contar con cuatro técnicos distintos (hasta ahora tenían 5).
En el centro de El Toboso lamentaban esta semana el criterio.
“Las poblaciones pequeñas, con menos servicios alternativos, menos trasporte público y más dificultades para desplazarse son las que se quedan con menos profesionales y sin técnicos especializados en determinadas áreas. Creo que se va a notar muchísimo en la prestación y que aún no nos hemos dado cuenta de lo que significará”, señalaba esta semana una de las trabajadoras. “El nuevo convenio puede mejorar algunas cosas, pero esto no me parece justo”.
| < Prev | Próximo > |
|---|






























