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Cospedal conquista la Junta

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Cospedal y su Gobierno
Mesa de las Cortes. La preside Vicente Tirado
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La noche del 22 de mayo fue histórica para el PP de Castilla-La Mancha. No en vano, esta formación lograba hacer realidad un sueño que se repetía desde hace casi 30 años. Por fin María Dolores de Cospedal conseguía ganar las elecciones autonómicas,

al obtener 25 escaños frente a los 24 de la candidatura del PSOE, encabezada por José María Barreda. Se iniciaba en Castilla-La Mancha la ‘era Cospedal’.

Las del pasado 22 de mayo fueron unas elecciones decisivas. Con una participación del 76,29%, Castilla-La Mancha elegía a 49 parlamentarios. Hasta ese día el poder de los socialistas no había sido cuestionado. Sin embargo, esta vez las cosas iban a ser distintas. El PP, con 25 escaños (564.335 voto), se hacía con la victoria. El PSOE lograba un parlamentario menos, 24 (508.716). Los ciudadanos  pedían el cambio por el que tanto había apostado la candidata del partido vencedor, María Dolores de Cospedal.
Los resultados por provincias fueron los siguientes: en Albacete hubo empate a cinco diputados; en Ciudad Real el PSOE obtuvo seis escaños, frente a los cinco del PP; en Cuenca hubo empate a cuatro, en Toledo ambos partidos sacaron seis escaños y en Guadalajara, provincia clave, el PP se impuso por 5 a 3 a los socialistas.


La misma noche del 22 de mayo, la candidata y presidenta electa se presentaba emocionada ante los suyos. Vestido blanco, chaqueta roja y altos tacones. Era la imagen de una triunfadora. “Todos juntos conseguiremos salir adelante (…) Por todos esos que están esperando poder mejorar sus vidas, poder llegar a fin de mes y por todos los que están esperando poder tener un trabajo digno, por esos vamos a trabajar, sobre todo”, decía a sus incondicionales.


El traspaso de poderes no fue el camino de rosas que todos esperaban.  A principios de junio, el secretario general de los populares en Castilla-La Mancha, Vicente Tirado, uno de los hombres encargados de ese traspaso de competencias, anunciaba en rueda de prensa que los socialistas habían dejado la Junta “en bancarrota”.  Esta noticia fue recogida incluso por el rotativo birtánico Finacial Times. “La situación de Castilla-La Mancha es muy grave, gravísima. La administración está en quiebra total y es intolerable que el Gobierno en funciones esté desaparecido”, decía. Y es que los máximos responsables del Ejecutivo, Barreda y Araújo, se habían ido de vacaciones.
Así las cosas respondió a Tirado el consejero de Presidencia en funciones, Santiago Moreno, quien acusó al PP de generar una “alarma absolutamente absurda”. Lo cierto es que los hechos posteriores desmentirían a Moreno.


Mientras, la candidata a la Junta se sometía a la sesión de investidura. El miércoles, 21 de junio a las 12,14 horas, María Dolores de Cospedal era elegida presidenta de la Junta. Ella confesaba a los medios estar “muy contenta y con mucha responsabilidad”.
En ese discurso de investidura quedó claro que las cosas iban a cambiar. Cospedal anunciaba que para solventar “la estremecedora herencia” que había recibido, tenía previsto recortar el 60% de los altos cargos y suprimir insituciones como el Defensor del Pueblo y el Consejo Económico y Social, entre otras medidas, como privatizar la Televisión de Castilla-La Mancha cuando una ley nacional lo permitiera. “Voy a acabar con esos excesos irracionales” de la época socialista, añadía la futura presidenta.


Su toma de posesión tuvo lugar el 22 de junio en el patio de San Pedro Mártir. Allí estuvieron sus familiares y amigos, entre ellos, su admirado Mariano Rajoy. Ella vaticinaba que iba a ser el próximo presidente del Gobierno. Al día siguiente, de negro y con mantilla, Cospedal desfilaba por vez primera en la procesión del Corpus de Toledo como presidenta de Castilla-La Mancha.
El capítulo siguiente era la elección de su Gobierno. La presentación tuvo lugar el lunes, 27 de junio. Cospedal presentaba un Ejecutivo reducido, con siete consejeros, cuyos nombres se habían dado a conocer el viernes anterior. Leandro Esteban, en Empleo y con la misión de ser el Portavoz del Gobierno; Jesús Labrador (Presidencia y Administraciones Públicas), Marcial Marín (Educación, Cultura y Deportes), Diego Valle (Hacienda), José Ignacio Echániz (Sanidad y Asuntos Sociales), María Luisa Soriano (Agricultura) y Marta García de la Calzada (Fomento) son los componentes del equipo de Cospedal.


De ellos decía la presidenta: “van a trabajar muy duro, tienen ilusión y una gran preparación, así como un objetivo fundamental, el de estar a la altura de las circunstancias”.
Sin embargo, los primeros meses de este gobierno no han sido fáciles. En agosto las protestas de los farmacéuticos ante el impago de la deuda de la Junta desembocaba en una medida sin precedentes: el cierre de farmacias el día 11. El diálogo con el consejero Echániz fue reconducido, aunque, a día de hoy, son muchos los farmacéuticos que se quejan de atravesasr una situación angustiosa por las deudas que mantiene con ellos la Administración, lo que les ha llevado a pedir préstamos personales para poder continuar al frente de sus negocios.


Otro colectivo que inició el curso con movilizaciones y alguna que otra jornada de huelga fue el de los docentes. La decisión del Ejecutivo de aumentar su jornada no gustó a los profesores de Secundaria que han manifestado sus quejas a lo largo del curso. Una camiseta verde se ha convertido para ellos en el emblema de la apuesta por la enseñanza pública.
Pero si muchos no estaban contentos con las primera medidas de Cospedal, la llegada del Plan de Garantías de los Servicios Sociales de Castilla-La Mancha no sólo supondría un nuevo capítulo en la política de austeridad de la Junta, sino que provocaba el anuncio de nuevas movilizaciones sindicales.


A finales de año, las asociaciones de mujeres se levantaban en pie de guerra contra el posible cierre de centros de mujeres y casas de acogida. Desde el Ejecutivo se desmentía tal noticia, que se achacaba a la mala fe de los socialistas y se aseguraba que incluso se iban a crear más centros de estas características en 2012. Eso sí, al cierre de esta edición varios de ellos habían cerrado en la provincia por falta de presupuestos. Y la asociación toledana María de Padilla cesaba su actividad por falta de recursos.
Respecto a las Cortes de Castilla-La Mancha, presididas por Vicente Tirado, han trasladado al jueves a las cuatro de la tarde sus sesiones.

El Parlamento regional ya ha sufrido una reestructuración profunda, dado que algunos diputados fueron elegidos posteriormente para ocupar responsabilidades en las Cortes Generales, tras las elecciones generales del 20 de noviembre.
En el caso del PP, a las toledanas Carmen Riolobos y Rocío López, las sustituyeron Carolina Agudo y José Jaime Alonso.
Vicente Giménez ocupó el escaño de la conquense Mari Ángeles García, mientras que María José Ciudad se sienta en el escaño de la alcaldesa de Ciudad Real, Rosa Romero. Otro alcalde, el de Guadalajara, Antonio Román, también dejó las Cortes, siendo sustituido por José Ángel Parra.
En el grupo socialista, el único que abandonó su escaño fue el expresidente de la Junta, José María Barreda, ahora diputado nacional por Ciudad Real.

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