El PP consiguió que la noticia del último pleno celebrado en las Cortes de Castilla-La Mancha no fuera la postura que la candidata a presidir el gobierno, María Dolores de Cospedal, mantiene ante las pretensiones del presidente de Murcia, Ramón Luis Valcárcel, y de Valencia, Francisco Camps, de que sus gobiernos estén representados en los órganos de decisión de la cuenca del Tajo.
Ambos Presidentes autonómicos advirtieron, en una rueda de prensa conjunta, de que no darán "ni un paso atrás" en este aspecto. Si así fuera ya no sería el agua del Tajo lo que Valencia y Murcia estarían recibiendo, sino el Tajo en sí mismo. Algo que el Presidente de Castilla-La Mancha, José María Barreda, calificó de “aberrante”.
No es este un asunto que a Cospedal le venga bien, considera disparatado que Barreda rechace los trasvases y apoye la tubería manchega que, utilizando parte del acueducto del Tajo al Segura, abastece de agua a la llanura manchega que vierte al Guadiana. Un agua que no es para regadío sino para el abastecimiento de una población de 600.000 castellano-manchegos, como ponen de manifiesto continuamente desde el Gobierno regional. Criticar el agua para La Mancha y obviar los pronunciamientos de Valcárcel y Camps, que reclaman para sí los recursos castellano-manchegos, no deja en buen lugar a la líder del PP de Castilla-La Mancha y por eso el jueves pasado se procedió a una estrategia de distracción cuyo papelón principal, y el de su vida, recayó en el diputado toledano, Leandro Esteban.
Éste tenía que hacer olvidar que María Dolores de Cospedal no iba a hablar en la tribuna en defensa del Tajo, no lo ha hecho nunca, y a ser posible que ni siquiera fuese noticia que las Cortes iban a aprobar una proposición de Ley del Agua para presentar en el Congreso de los Diputados. El camino elegido fue el de insultar al presidente Barreda. Previamente ese mismo día, para ir calentando, el secretario provincial del PP de Toledo, Jesús Labrador, reunía a un grupo de alcaldes en los que apoyarse para, en rueda de prensa, decir de Barreda que “ es una persona patética, trasnochada que da pena”.
A Labrador le gustó la palabra patético, referida a Barreda, y la volvió a reiterar en esa rueda de prensa diciendo además del Presidente que no es de fiar y que hace “tontás”. A Leandro Esteban, el adjetivo que le correspondió en suerte utilizar ese día, referido a Barreda, fue el de “cobarde”. También lo reiteró e incluso añadió un cierto énfasis en el tono. Por si la cosa no resultaba suficiente se mostró altanero con el presidente de las Cortes, Francisco Pardo, cuando éste le exigió que retirara el insulto, preguntándole que si acaso iba a mandarle la fuerza de orden público.
Hubo un tiempo en que Leandro Esteban era buen parlamentario; pero la entrenadora del equipo, De Cospedal, pide más acciones de choque que juego preciosista.
Siento que la política no haya aprendido del fútbol a ganar mundiales con arte y gracia. Aquí a la líder de la oposición le va más el juego de los holandeses en la célebre final que, además de no resultar práctico para ganar, padeció la crítica del resto del mundo.
Tal es así, lo del juego de choque, que De Cospedal intenta recuperar para el parlamento regional a la senadora Carmen Riolobos, otra cosa es que la talaverana no esté por la labor. Riolobos acompañaría a la propia De Cospedal, que encabezará la candidatura por Toledo, al secretario regional, Vicente Tirado, que iría el número dos, al propio Leandro Esteban, a la alcaldesa de Corral de Almaguer, Juliana Fernández de las Cuevas, y al secretario provincial Jesús Labrador, hablo en puestos de salir elegidos.
FERNANDO LAMATA, POR GUADALAJARA
Fernando Lamata, consejero de Sanidad y Bienestar Social, es la gran apuesta del PSOE para apoyar la candidatura de Guadalajara. En esa provincia centra especialmente el PP las posibilidades de éxito en las elecciones autonómicas del próximo mayo en Castilla-La Mancha y es donde el PSOE ve mayor peligro. Confiado se muestra este partido en conseguir la victoria en Ciudad Real, la única con número impar de diputados; pero en el aire está la posibilidad de que en Guadalajara la diferencia de votos, en este caso a favor del PP, sea tal que de los ocho diputados que se eligen 5 lo sean del PP y 3 del PSOE. Ser en gran medida “provincia dormitorio” de Madrid añade suspense.
El PSOE opta por el consejero mejor valorado, Fernando Lamata, para impedir ese resultado y la elección no ha gustado en el PP. Su secretario regional, , encargado de contrarrestar el anuncio de candidaturas del PSOE, centró en él las principales críticas. Incluso le llamó “paracaidista” olvidando que son diez los años que el consejero de Sanidad y Bienestar Social lleva trabajando en el Gobierno regional, del que ha sido Vicepresidente y portavoz y quizá sin darse cuenta de que la candidata del PP al Gobierno regional llegó a la presidencia del PP de Castilla-La Mancha directamente desde la consejería de Transporte del Gobierno de Madrid y que, según ella misma declaró a una revista, dedica día y medio a la semana a Castilla-La Mancha.
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