El ambiente es de pesimismo, tras cuatro años soportando una dura crisis económica que ha arrojado un saldo de 225.842 parados en nuestra región (cerca de 80.000 en la provincia de Toledo). Sindicatos, patronal y economistas nos dan su impresión de lo que nos va a deparar 2012.
El año ha arrancado con múltiples focos de protesta salpicados por todo el territorio regional. Trabajadores de la limpieza, del transporte, de la seguridad, de la atención sanitaria, de educación, funcionarios públicos, etc. se ven obligados a exigir en la calle el pago de sus salarios, que en muchos casos no superan los 800 euros mensuales y que en algunos otros no los cobran desde agosto de 2011.
La conflictividad laboral ha ido in crescendo en los últimos meses, como también lo han hecho el cierre de empresas, los procesos concursales y los Expedientes de Regulación de Empleo.
Con 225.842 parados en Castilla-La Mancha, de los que más de 95.000 ya no cobran ninguna prestación por desempleo, y una previsión de mayor aumento del paro como consecuencia directa de las políticas de ajuste presupuestario, los responsables sindicales temen que 2012 será el año del estallido social (los funcionarios de la región ya están convocados a la huelga el 29 de febrero).
“La coyuntura económica general es ahora más negativa que en 2011 y 2012 apunta francamente mal, comenta José Luis Gil, secretario general de CCOO Castilla-La Mancha. Pero aunque parezca mentira tenemos una ventaja: los padres de la patria europea, el eje franco-alemán, ya están llegando a la conclusión de que sólo con políticas de ajuste no se va a reactivar la economía ni a crear empleo. Con cerca de 5.000.000 de parados en España, si esas nuevas políticas se abren camino éste será un año duro, pero no dramático; pero si no se ponen en marcha pronto medidas adecuadas será un año dramático: más paro, recesión, más sufrimiento y más dificultades para todo el mundo”.
En la misma línea se manifiesta Carlos Pedrosa, secretario general de UGT en la región, que advierte que “la política de recortes que la presidenta Cospedal ha asumido como bandera ni crea riqueza ni empleo, sólo ahondan la crisis y nos sitúan en un escenario de recesión y de más sufrimiento para los trabajadores y para los autónomos. Hay que rectificar esa política y buscar un equilibrio entre los recortes y los estímulos”.
Controlar un déficit que ha superado el 9% en 2011 es el objetivo urgente del Gobierno de Castilla-La Mancha, que además deberá ir saldando una deuda que, en palabras del consejero portavoz del Gobierno, Leandro Esteban, “supera los 10.000 millones de euros”.
Para lograrlo está aplicando un duro plan de ajuste que prevé el ahorro de 2.165 millones de euros. Y aunque la prioridad del ejecutivo que preside Cospedal es el empleo, la realidad es que en los últimos doce meses la cifra de parados ha aumentado en Castilla-La Mancha en 20.708 personas más (7.199 más en la provincia de Toledo, que ya alcanza los 79.714 desempleados).
Tampoco han ido bien las cosas para los profesionales autónomos, ya que en 2011 se han perdido en la región 2.276 autónomos (18.200 desde que se inició la crisis).
“Retirar más de 2.000 millones de euros del presupuesto regional significa más paro y entrar en recesión, apunta Gil. Además, resulta sorprendente que la prioridad del Gobierno sea el empleo y la primera medida que toma es suprimir el SEPECAM (Servicio Público de Empleo de Castilla-la Mancha), un organismo que funcionaba bien y que facilitaba la intermediación laboral y la formación a los parados”.
Este sindicato realizó meses atrás un estudio del impacto que tendría en la región el plan de ajuste, en el que se concluía que provocaría una caída del PIB regional de más de dos puntos y generaría la pérdida de más de 15.000 empleos.
Para Gil la otra medida con la que se pretende incidir en el empleo, la Ley del Emprendedor, es “vender humo. Fiar toda la recuperación del empleo a una Ley tan endeble, sin medidas novedosas ni asignación presupuestaria, es abrir expectativas que no se van a cumplir, y me gustaría equivocarme”. Para el dirigente de CCOO, “contrariamente a lo que se dice, el problema no es que haya pocos empresarios en España, donde hay un millón más que en Alemania, por ejemplo. El problema es que se puedan sanear y consolidar las empresas que hay, que fluya el crédito de nuevo y haya inversión”.
Pocas empresas o no, el dato cierto es que cada vez son menos porque la crisis se está llevando por delante a cientos de pequeñas y medianas empresas en la región. Y las expectativas para 2012 son aún peores, según reconocía a esta revista el presidente de la Confederación de Empresarios de Castilla-La Mancha (CECAM), Ángel Nicolás, en una entrevista reciente: “2012 puede ser absolutamente desastroso por todos los datos que nos están llegando: aún se va a recrudecer más el préstamo bancario para las pequeñas y medianas empresas, todavía no habrá ningún instrumento financiero que nos pueda dar algún respiro, el paro seguirá subiendo como consecuencia del cierre de más empresas...”
Los empresarios esperan como agua de mayo que el Gobierno concrete el prometido calendario de pagos, para ir saldando la deuda que aún mantiene la Junta de Comunidades con los proveedores de la región, estimada en unos 2.000 millones de euros. Este calendario de pagos está pendiente de que el Consejo de Política Fiscal y Financiera apruebe el Plan Económico y Financiero de Castilla-La Mancha. Esta misma semana la presidenta Cospedal ha recordado que “Castilla-La Mancha es hoy la única comunidad autónoma que tiene prohibido endeudarse, desde tiempos del anterior Gobierno, y necesitamos contar con algo de liquidez. Por eso necesitamos la aprobación del Plan Económico y Financiero”.
“En 2012 las expectativas económicas no son buenas, las dificultades seguirán y tenemos por delante unos meses muy duros, hasta que no se reduzca el sector público y esto permita liberar recursos financieros para el sector privado, valora el presidente del Colegio de Economistas de Toledo, Javier López-Guerrero. Los escasos recursos del mercado financiero los está consumiendo una administración hipertrofiada”.
Desde esta teoría, López-Guerrero considera que las políticas de ajuste que se están aplicando “son las correctas, van en la senda adecuada, aunque en el corto plazo tienen un efecto no deseado. Los Gobiernos central y regional tienen que poner las bases estructurales para que la economía funcione, pero no nos engañemos, la administración pública no nos va a sacar de la crisis. Ahora mismo es el momento de los individuos, de desarrollar todas nuestras capacidades, tras una época en la que lo público lo ha invadido todo, hemos abdicado de nuestras competencias y confiado demasiado en que nos resuelvan nuestros problemas”.
El presidente de los economistas toledanos no confía en las políticas de estímulos, “hay que garantizar la gratuidad de servicios como la sanidad o la educación, pero la riqueza la genera el sector privado. Un modelo de economía subsidiada mata la iniciativa”.
Todo lo contrario manifiestan los dirigentes sindicales, que además de estímulos a la creación de empleo y a la inversión demandan un plan de desarrollo industrial; sin renunciar al control del déficit.
225. 842 PARADOS: UNA OLLA A PRESIÓN A PUNTO DE ESTALLAR
Ni siquiera en diciembre, un mes en el que se concentra una buena parte del consumo del año por las vacaciones de Navidad, ha podido repuntar el empleo. Es más, ha continuado la destrucción de puestos de trabajo hasta alcanzar los 225.842 desempleados en Castilla-La Mancha, de los que 79.715 están inscritos en la provincia de Toledo. Analizando los últimos doce meses, el saldo es un incremento de parados en 20.708 personas.
“La mayor subida del paro se está registrando en el sector servicios, como consecuencia de la supresión de varios miles de puestos de trabajo en la administración regional, valora Carlos Pedrosa, responsable regional de UGT. Y se avecinan otros miles de despidos de interinos. Ya estamos viendo un cóctel peligroso en la calle: miedo e indignación. Si el Gobierno no rectifica nos acercamos a un escenario de gran conflictividad social”.
Pedrosa considera que hasta ahora las medidas de ahorro y recorte “están siendo consentidas socialmente por miedo, pero sin recuperación a medio plazo, y no la habrá sin política de gasto y sin diálogo social, el conflicto está servido”. Por su parte, el responsable regional de CCOO, José Luis Gil, advierte que ya hay 95.547 personas en paro y sin prestaciones, “a los que se les dan buenas palabras pero no soluciones. No parecen la prioridad del Gobierno y eso es una injusticia absoluta con gente que lo está pasando muy mal”. Ambos sindicatos critican la supresión del SEPECAM, por el fondo y por la forma. “Los sindicatos estamos, por ley, en el Consejo de Administración del SEPECAM y nadie nos ha llamado para finiquitarlo, dice Pedrosa. La Comunidad de Madrid ya suprimió el verano pasado su Servicio Público de Empleo y ya se han unido empresarios y sindicatos pidiendo un organismo similar, vistos los efectos perniciosos de su eliminación”.
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